Todos tenemos armas. El arma de mi mama: la culpa. El arma de mi papá: la manipulación de las palabras. En cuanto a mi: odio las armas pero desafortunadamente soy humana. Me imagino que si tuviera que definirme con un arma esta sería la ira. Acudo a ella cuando creo que lo que siento no será tomado en cuenta de otra forma y lastimosamente tengo que recurrir a ella en varias ocasiones. Antes sentia culpa por la ira, ahora la entiendo como el mecanismo de defensa que sé que es. Espero que esto sea un avance y no un retroceso en mi caminar. Cada vez la controlo mas y cada vez aspiro mas a no tener que utilizarla ya que me genera una sensacion horrible como de fuego. Gracias a Dios pr que pareciera que me voy a casar con un hombre que cuando se equivoca pide perdón, entendiendo lo que hizo mal. Gracias a Dios porque con él no me tengo que enojar para que me entienda o tome en serio. Con eso y unos hijos que, como yo, lloren cuando les suban la voz, ojalá pueda dejar a mi ira empolvarse o funcionar contra lo que es realmente importante: la violencia, el dolor, la pobreza, mi ciudad hermosa.
Lo divertido de las armas sicológicas es que antes de funcionar para darnos lo que queremos, nos hacen daño. Mi mamá siente mucha culpa. Mi papá es muy poco expresivo como para decir que le pasa jaja pero a mi el enojo me quema. Gracias a Dios porque dejar que estas armas se empolven es una opción de los seres humanos :)
"Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos"- Martin L. King