viernes, 9 de marzo de 2012

Historias cruzadas y el país donde vivo


Creo que si alguien que lee esto y no ha oído hablar acerca de Historias Cruzadas (The Help), hay grandes posibilidades de que viva en una cueva :). La peli fue nominada al Oscar en varias categorias y ganó en "Mejor actriz de reparto" hace sólo dos semanas. Es una película espectacular, deberían verla. No me paré al baño en toda la película, eso es mucho decir, pregúntenle a mi novio. Pero más alla de lo entretenida o buena que fue en todos los sentidos, la pelicula me hizo pensar bastante..de hecho me hizo identificarme y sí,si logró hacerme llorar.

Durante el tiempo en el cine, la empatía e identificación con los personajes era inevitable; la sala estaba llena de emociones: indignación por las situaciones de ellas, tristeza con sus tristezas, duelo con sus duelos, alegrías con sus alegrías y risas con sus bromas. El enojo hacia su situación y la compasión impregnaba la sala. Mi problema es que no puedo ver este tipo de películas sin preguntarme ¿qué tan lejos de la realidad en la que vivo está esto?

Soy un ser humano raro que no pudo ver Batman, el caballero de la noche, completo porque pensaba en cómo en Guayaquil existen criminales así de malos, enfermos y sádicos y cómo son tantos y como sufren tantas familias. Y pues, en esta pelicula, el paralelo es mucho más evidente.

Mujeres discriminadas, aquí no por su color de piel (sería una hipocresía tremenda con lo mestizos que somos todos) sino por su pobreza..mujeres que acusamos de ladronas y nuestras hijas, hijos, hermanas o hermanos acusan de ladronas cuando no encuentran algo, mujeres que usan otro baño, otros platos, otros cubiertos, mujeres a las que se trata mal cuando no hay con quién enfadarse, mujeres que comen aparte, que estereotipamos como sucias, vagas y poco confiables, con las que buscamos un mínimo de relación y a las cuales muchos ni siquiera trata con respeto. (Aclaración:Sé que no somos todos los que hacemos esto pero cuando critico me gusta decir nosotros porque no soy quién para señalar sin contarme a mi misma en el proceso, así no sea con exactitud lo que haga o deje de hacer..asi mismo se que muchos no hacen todo lo que nombré, lo hago por hacer ver que todos somos parte del problema..no se ofendan)

Se ha crecido mucho en este aspecto. Estos últimos años las empleadas domésticas han accedido a una opción más real de reclamar por horas extra, de trabajar puertas afuera (no dormir en la casa de la familia empleadora), no ser botadas sin paga o motivo. El punto real de esta entrada no es afirmar cuánto se ha avanzado sino preguntar ¿por qué todos podemos sentir esa clase de empatía por personajes irreales en una sala de cine y luego regresar a hacer exactamente las mismas cosas que nos molestaban en primer lugar? ¿por qué amamos a la chica que las ayudó a denunciar la discriminación y luego venimos a nuestras casas, con nuestras familias y posesiones, y de repente, durante los próximos días, semanas, meses y hasta años, no volvemos a pensar en esto?

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