Estando aca me he dado cuenta que es mas dificil para un sudamericano vivir fuera de su región que para cualquier otro emigrante . Despues de un tiempo otro pais, el no tener algo tan simple como saludar al otro con un beso en la mejilla nos enloquese un poco. Parecieria que somos de una raza diferente: caminando lento sin apuro, disfrutando cada paso de nuestro caminar; conversar con los amigos, quedarnos en el restaurant por mucho mas tiempo del que nos tardo comer, tomandonos las cosas con calma: haciendo camino al andar, poner el rapido progreso en segunda prioridad, justo despues de la armonia, someternos a un plan b con tal de estar felices entre nosotros, ayudarnos mutuamente. Los latinos tenemos la bendicion de los pobres de la que Jesús seguramente estuvo hablando. Nos sabemos dependientes el uno del otro, las relaciones son nuestras conecciones al éxito y mucho más que eso, nuestra fuente de felicidad en tiempos difíciles e impredecibles, hoy ayudamos al otro sabiendo que tal vez necesitemos su ayuda en un futuro cercano, nos tomamos la vida con calma y la saboreamos lentamente, bailamos al ritmo de cualquier música, felices y llenos de pasión, le gritamos a nuestro equipo gane o pierda y actuamos como si el soccer fuera de vida o muerte. Nos peleamos también fácilmente. nada dice "emocional" como la palabra "sudamericano". No tenemos mucho, nuestra vida es una constante lucha, pero en tenernos el uno al otro lo tenemos todo. Por eso estando en un país extraño, extraño mis sudamericanos que no están apurados por progresar. Carro nuevo, casa nueva, los latinos no vivimos felices con tener todo si no hay con quien compartirlo. Trago después de los trabajos de grupo, fiestas para celebrar cada pequeña cosa, no tener dinero pero de alguna extraña manera gastarlo en viajes y fiestas. Los sudamericanos algo tan sencillo y a la vez tan poderoso: intensas ganas de vivir.
Países de emigrantes, llenos de dolor y resentimiento, el odio está a la orden del día de vez en cuando pero parece disiparse en cada partido de soccer, en cada pequeño triunfo y en cada fiesta que hacemos sin lógica aparente.
Estando acá cuento con la impresionante dicha de vivir segura, opciones de empleo por doquier, la posibilidad de obtener dinero relativamente fácil y aún así lejos del calor de mi clima del que tanto me quejo y del calor de mi gente, me siento un tanto vacía.
A los latinos del mundo, que se fueron de sus hermosas tierras buscando un mejor futuro para sus familias, y han tomado por años el sacrificio de estar lejos de su gente y vivir rodeados de gente a quienes percibimos como fríos, su valentía y su fortaleza me sorprende. Levantándose cada día y enfrentando este dolor tiene que ser una fuerte lucha. Algún día, no muy lejano, latinoamérica será una tierra de oportunidades y entonces, será el cielo en la tierra. El día en que podamos combinar nuestra riqueza de ser pobres con capacidad de progresar, latinoamérica será la región del mundo, para mí de hecho, ya lo es...es mi región del mundo y por mucho que hay tanto que cambiar, no hay otro lugar donde podría querer pasar el resto de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario