jueves, 5 de enero de 2012

Mi caminar

Camino por las calles este día, tantos cruces, tan pocas señales, tan acostumbrada a vivir con un mapa, tan acostumbrada a que todo esté bajo mis planes y hoy solo dependo de tu dirección.

A ratos no noto que cerca hay una piedra y tropiezo, tú con dulzura me sonríes y extiendes tu mano para que me levante. El dolor de la caída y el odio que siento hacia equivocarme comienza a hacerme pensar muchas cosas y comienzo a preguntarme si llegaré a la meta. Entonces te miro y te pregunto, una vez más entre tantas, ¿para dónde vamos?, entonces me repites – tranquila, yo te llevo. La curiosidad y el miedo golpean de nuevo mi puerta y pregunto ¿será que habrá una piedra en el camino, un cruce, algo que deba esperar?- De vez en cuando no contestas, me miras con tu dulce mirada, me sonríes y me abrazas, una vez dijiste que no estoy lista para saber todo lo que me espera en el camino y que necesitas que confíe en ti.

De repente las lágrimas me atrapan, recuerdo la historia de aquellos que están del otro lado de este camino y me desespero por estar allá, una vez más pienso que no llegaré. Hablo contigo, te miro, tus dulces ojos cambian mi panorama y confío en tu guía. Tú me haces saber que voy a llegar. No he llegado a mi tan esperada meta pero conozco a quién me guiará a ella a su tiempo. Este camino es extraño para mí, no depende de mi habilidad, no depende de mi visión…en ocasiones voy a resbalar y es sólo parte del proceso. Pero cada vez que te veo, en medio de este camino accidentado y difícil, amor de mi vida, tomo fuerzas y pienso- ¡Que dulce es caminar dónde sea junto a ti!

No hay comentarios:

Publicar un comentario